Por qué el ayuno te está rompiendo
El ayuno intermitente funcionó muy bien en ratones macho. Y en hombres. El problema empieza cuando lo aplicamos a un cuerpo femenino — un sistema que evolucionó para ser hipersensible a la disponibilidad de energía.
“Tu cuerpo no distingue entre ‘estoy haciendo 16:8 a propósito’ y ‘me estoy muriendo de hambre’.”
Cuando ayunás de forma sostenida, tu hipotálamo recibe una señal de escasez. Activa el cortisol. Suprime la kisspeptina. Frena la ovulación. Y de repente —
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